El Ojo Avizor

Puño en las Tertulias de APIM

by Puño

El Pasado 20 de Septiembre de 2012 David Peña "PUÑO" comparte su punto de vista sobre la salud de nuestra profesión de ilustradores y como automedicarnos. Dentro de las Tertulias que da la Asociación Profesional de Ilustradores, APIM en la Biblioteca Nacional en Madrid. (Las palabras escritas en este artículo no son de su 'Puño y letra', están interpretadas de apuntes tomados en una libreta de papel en la tertulia) El roce no hace el cariño, en nuestra profesión hace rozaduras. Puño lleva 19 años trabajando como ilustrador y cree que todavía no ha ido a mejor. Advierte antes de empezar que aunque habrá cosas que diga con las que los presentes no estén de acuerdo, la idea es solucionar los problemas de nuestra profesión e intentar crear conciencia, él propondrá ideas y conceptos de corazón con la intención de ayudar.

Los Ilustradores de APIM (Asociación de Ilustradores)

ctb-autoretrato1. Háblanos de tus inicios en la profesión.

Siempre me han atraído las artes plásticas en general. Empecé a dibujar desde muy pequeña y a medida que fuí creciendo mi curiosidad me llevó a probar muchos estilos y técnicas diferentes. Fuí aprendiendo de forma autodidacta hasta que me metí en la Escuela de Arte nº10 de Madrid; allí estudié Bachillerato Artístico y después hice el Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño en Ilustración.

Cuando terminé los estudios no sabía muy bien a qué dedicarme ya que además de la ilustración también me había gustado la escultura y la animación. Al no tener claro mi futuro decidí completar un poco más mi formación cursando un máster en Diseño Gráfico para conocer las técnicas digitales y al final acabé trabajando de diseñadora gráfica en una agencia de publicidad. Tras un par de años trabajando en la empresa privada vi que aquello no era lo mío y decidí dejarlo para dedicarme a la ilustración.

Tesa González en las tertulias de APIM.

El pasado jueves 31 de mayo, dentro de las tertulias organizas por la Asociación Profesional de Ilustradores APIM, dentro del Museo de la Biblioteca Nacional de España en Madrid. Tesa González "Amo el libro tradicional pero también me encanta usar las nuevas tecnologías." [caption id="attachment_1136" align="alignleft" width="321" caption="Tesa Gonzalez"]Tesa Gonzalez[/caption] Acaba de sacar "Pulgarcita" en cuento digital interactivo. Y nos estuvo contando como desarroyadoras (empresas que se dedican a editar aplicaciones para Plataformas de descarga a nivel mundial)   controlan los programas necesarios para realizar este tipo de libros para Iphone, Ipad, etc... o cómo nosotros podemos realizar los guiones que sirven de estructura para los programadores... y terminamos hablando de las nuevas compañías y editoriales digitales, en este caso Play Tales ( antigua touchybooks http://www.myplaytales.com/es/ ) y de cómo se aprovechan de nuestros servicios como ilustradores con contratos abusivos sin dar pié en ninguna retribución por porcentajes de derechos de autor. Tesa advierte que este es un mercado emergente en los países anglosajones y será inevitable su avance en países como el nuestro. Que las nuevas tecnologías van a la velocidad de la luz y no nos podemos permitir firmar contratos con cesión de derechos por muchos años, pues los soportes y los negocios cambian rápidamente en constante evolución. Desarrolladoras como estas aunque te facilitan programación para que además de adaptar textos clásicos e ilustrarlos crees tu mismo las interacciones, sonidos, etc... debes tu abonar la licencia o licencias que se requieren para que tu obra esté en las Plataformas internacionales. Pero no todas las empresas van a comportarse como alimañas, afortunadamente existen empresas más amables que creen que el beneficio mutuo es más rentable "Win to Win" y se puede llegar a acuerdos interesantes para todas las partes. Un informe de empresas de todo el mundo que Tesa hará llegar por email para que podáis poneros en contacto con ellas y ofrecer vuestros servicios como ilustradores de cuentos digitales.

Los Ilustradores de APIM (Asociación de Ilustradores)

miestudio72

1. Háblanos de tus inicios, ¿por qué decidiste dedicarte a la ilustración?

Realmente la ilustración siempre me ha gustado desde que tengo uso de razón supongo que gran parte  de  esta buena influencia la tiene mi padre que siempre ha tenido como hobby pintar a óleo. Me pasaba todas las noches dibujando todos los protagonistas de Hanna Barbera que formaba mi edredón. Además de ganar algún premio que otro en concursos escolares.

2. ¿Formación o autodidacta?

Autodidacta, sin embargo desde que estudio Grado en Arte10 me esta ayudando para conocer mejor la técnicas, el color, el papel, etc.

3. Háblanos de tu proceso de trabajo cuando recibes un proyecto.

En principio lo desmenuzo en mi cabeza el mayor tiempo posible, busco referentes, ideas cualquier cosa que me guste y pueda relacionarlo con el proyecto. Mas tarde lo boceto y a partir de ahí resuelvo el final.

Los Ilustradores de APIM ( Asociación de Ilustradores )

1. ¿Cómo fueron tus inicios y por qué llegaste a la ilustración?foto-mlt-apimentrevistas Fui una niña de internado. Me separaron demasiado pronto de cuanto tenía. Debí que nacer con un lápiz bajo el brazo, porque no recuerdo el día en el que dibujar empezara a formar parte de mi vida. Dibujo, creo yo, desde que tengo uso de razón. A veces dibujaba pasteles, chocolates en la pizarra porque no me los podía comprar… hoy pienso que como a tantos,  el dibujo me ha salvado de muchas cosas…Mientras dibujo el mundo deja de existir, el alrededor no es y sólo el lápiz, las pinturas y yo vivimos en ese movimiento perpetuo. En cuanto al oficio, absolutamente autodidacta; como los de mi generación. No había  escuelas, ni asignaturas en la carrera. Estoy licenciada en Bellas Artes en Madrid con la especialidad de Grabado que quizá era, donde estábamos todos aquellos a los que nos interesaba más el trazo; no en vano, la cultura, el conocimiento y la alfabetización visual del hombre occidental se han desarrollado, gracias a los procesos de reproducción. Fue un compañero de facultad quien habló de poder ganarme la vida al ver mis cuadernos. Él ya trabajaba como ilustrador y por aquel entonces, yo no tenía ni idea de que existiera tal profesión. Arrastrando una carpeta cargada de dibujos, recorríamos las editoriales, una a una, mostrando nuestras ilusiones y unas enormes ganas de trabajar. Soy una persona muy creativa, tengo una fuerza de voluntad de hierro. Nada de lo que he realizado sería así, si no le hubiera dedicado a ello el tiempo que poseo y el que les he robado a cuantos me rodean.  Dibujo por necesidad, para sorprenderme, para poder vivir. Ilustro para poder contar; y como no le he brindado a la palabra el tiempo que necesita; me expreso con aquello que se me da bien: dibujar.

Hablando de Max, nos lo encontramos ayer día 23 de mayo del 2012 dibujando a 4 manos o interpretando a 18 manos con Pascal Comelade y el Bel Canto Orquestra en el Institut Français de Madrid, que en este día internacional de los libros, juntaron sus fuerzas y sabidurías en un espectáculo con indudable humor. El Sr. Avizor no se lo quiso perder y aquí está un trozo de lo que se le quedó en la retina... todavía risueña.

"EL ANUNCIO DE LA MODERNIDAD. Los míticos Estudios Moro (1955-1970)"

Fotode la exposición

--En la antigua fábrica de cervezas El Aguila, en Madrid, se presenta una exposición sobre los Estudios Moro hasta el 6 de Mayo del 2012. Aunque un poco pequeña en extensión, pero muy completa en su contenido, que nos muestra la importancia de los hermanos José Luis y Santiago Moro en la publicidad, principalmente, y la industria del entretenimiento en nuestro país marcando la historia del desarrollo comercial de nuestro país. --En el catálogo de la exposición Lluis Fernández, comisario de la exposición, nos cuenta que ya durante la Guerra Civil, cuando solo tenían 10 y 11 años, montaron un negocio de recortables de soldaditos. José Luis los dibujaba y Santiago los recortaba y pegaba. Con el tiempo alcanzaron tanto éxito que llegaron a contratar adultos para poder hacer frente a todos los pedidos. Pero sin duda sus inicios como publicitarios y realizadores de dibujos animados se mueven entre la leyenda y la realidad ya que sus trabajos consiguieron una respuesta, en el público, que incluso hoy son increíbles. Bajo la mano de José Luis Moro se reunió un equipo excepcional de animadores: Pablo Núñez, Francisco Macián, Paul Casalini, Bob Balser y Marcel Breuil. Éstos grandes dibujantes hicieron que los Estudios Moro ganaron cinco años consecutivos tres Palmas de Oro de Cannes y dos copas en Venecia, además de cien premios internacionales de publicidad. Llegando a formar los estudios, durante los años 1960, una plantilla de unos trescientos profesionales fijos que realizaban cientos de anuncios mensuales para cine y televisión. -

Jean Giraud, alias Moebius, murió el día 10 de marzo, faltando dos meses para cumplir los 74 años. De adolescente no quería ser futbolista ni estrella de cine, quería ser Moebius. Lo que hago no se parece nada a su estilo pero siempre lo he tenido de guía. No tiene equivalente en el mundo de la ilustración y del cómic. Algo así como Picasso en pintura y escultura o Bowie en la música por su versatilidad e influencia. He sentido mucho su muerte porque me ha acompañado siempre en los últimos 35 años. Lo descubrí en los 70 como Jean Giraud dibujando al teniente Blueberry, la cumbre del western en cómic. En la primera mitad de los 80 compraba números atrasados de Totem en el Rastro y en París la edición francesa de Metal Hurlant donde improvisaba mes a mes El garaje hermético (una obra seminal incluida recientemente entre las obras más influyentes del cómic según Max o Ana Juan en una encuesta de EL PAIS) Hace un par de años vino a presentar el primer tomo de Inside Moebius en el foro de la FNAC. Se sorprendió al ver que no cabía un alfiler. Muy simpático, hablaba de sus proyectos con una vitalidad envidiable, en un español bastante fluido. Modesto, decía que tuvo suerte de llegar en un momento en que resultaba novedoso lo que hacía, pero que ahora le daban mil vueltas muchos dibujantes. El editor de Norma, Rafa Martínez, le corrigió diciendo que, en fin, que dibujantes que lo