abril 2013

Los Ilustradores de APIM  (Asociación de Ilustradores)

00YoMismo02 1. Miguel háblanos de cómo empezaste en la ilustración No creo que hubiera un momento de comienzo. Lo que pienso es que nunca lo he dejado. El interés por la narración gráfica se despertó en mi más tierna infancia (como la mayoría de los dibujantes/as) y, pese a que consideraba que no lo hacía extraordinariamente bien, nunca abandoné. Después de un intento fallido de carrera universitaria “seria”, me dí a las Bellas Artes con avidez. Antes de acabar la carrera ya tuve algunos encargos remunerados esporádicos, cuyas anécdotas harán las delicias de los jóvenes ilustradores e ilustradoras, cuando yo sea anciano. Me enfrenté a situaciones y “clientes” de lo más variopinto. El último año de estudios de facultad, ya lo compaginé con una trabajo de dibujante en una pequeña empresa editorial y de publicidad. En este lugar obtuve una buena formación en herramientas informáticas y pre-impresión. Aunque el sueldo y la jornada laboral no era demasiado buena, experimenté un salto cualitativo importante. Fue breve pero intenso. 00Mi-Estudio-OjoAvizor Después de otro par de experiencias como asalariado, empecé a trabajar por libre, al principio para clientes no editores (agencias de publicidad, entidades de gestión públicas y privadas...). Cuando hube de enfrentarme a clientes sin ningún tipo de mediación y llevar proyectos de distintas duraciones, presupuestos, etc., también sentí que debía “ponerme las pilas” en cuestiones contractuales, legales, formalidad laboral y profesionalidad. Entonces encontré la APIM y me sumergí de lleno en todo lo que este colectivo podía aportarme. Los siguientes 5 años fueron una carrera de ilustración en sí mismos, aprendiendo la profesión y aplicándola a la vez. Hace ya bastante que soy mi propio jefe en este negocio. A veces soy un poco tirano conmigo mismo, pero creo que ya no lo cambio por el hecho de fichar de 9 a 6 en una oficina.