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María Luisa Torcida Álvarez

Los Ilustradores de APIM ( Asociación de Ilustradores )

1. ¿Cómo fueron tus inicios y por qué llegaste a la ilustración?foto-mlt-apimentrevistas
Fui una niña de internado. Me separaron demasiado pronto de cuanto tenía. Debí que nacer con un lápiz bajo el brazo, porque no recuerdo el día en el que dibujar empezara a formar parte de mi vida. Dibujo, creo yo, desde que tengo uso de razón. A veces dibujaba pasteles, chocolates en la pizarra porque no me los podía comprar… hoy pienso que como a tantos,  el dibujo me ha salvado de muchas cosas…Mientras dibujo el mundo deja de existir, el alrededor no es y sólo el lápiz, las pinturas y yo vivimos en ese movimiento perpetuo.

En cuanto al oficio, absolutamente autodidacta; como los de mi generación. No había  escuelas, ni asignaturas en la carrera. Estoy licenciada en Bellas Artes en Madrid con la especialidad de Grabado que quizá era, donde estábamos todos aquellos a los que nos interesaba más el trazo; no en vano, la cultura, el conocimiento y la alfabetización visual del hombre occidental se han desarrollado, gracias a los procesos de reproducción. Fue un compañero de facultad quien habló de poder ganarme la vida al ver mis cuadernos. Él ya trabajaba como ilustrador y por aquel entonces, yo no tenía ni idea de que existiera tal profesión. Arrastrando una carpeta cargada de dibujos, recorríamos las editoriales, una a una, mostrando nuestras ilusiones y unas enormes ganas de trabajar.

Soy una persona muy creativa, tengo una fuerza de voluntad de hierro. Nada de lo que he realizado sería así, si no le hubiera dedicado a ello el tiempo que poseo y el que les he robado a cuantos me rodean.  Dibujo por necesidad, para sorprenderme, para poder vivir. Ilustro para poder contar; y como no le he brindado a la palabra el tiempo que necesita; me expreso con aquello que se me da bien: dibujar.

mltdibu_1-apimentrevistas2. ¿Qué es para ti Ilustrar?
Ilustrar, deriva del latín “ilustrare” y éste término de “lustrare” que según José Corominas sería “iluminar”. Su significado más extendido es el de “instruir, proporcionar cultura a alguien; proporcionar a alguien conocimiento  o información sobre cierta cosa (…) y también “dar idea, descubrir, revelar, dar luz al entendimiento, difundir la ciencia o el saber, civilizar”. Juan Martínez Mora  La Ilustración como categoría

Ilustrar, es comunicar, contar una historia mediante el empleo de la imagen. Yo comparto la opinión de quienes defienden que las ilustraciones informan acerca de una serie de particularidades, que estando o no en el texto, sitúan al lector dentro del terreno en el que se desarrolla la narración; que no tiene por qué estar sometida al él.

Nuestras herramientas son la imagen y la palabra. Trabajo para los más pequeños. Mi compromiso como ilustradora es para con los que aún no saben leer, pero si devoran imágenes. Todos hemos oído hablar alguna  vez, de los mundos que Robert Fludd (1574-1637) llamó: mundo sensibilis  (el mundo de lo sensorial), mundo imaginabílibis (de la imaginación) y el mundo intellectualis (o del pensamiento y del razonamiento).  Está claro que mis prioridades son lo expresivo y lo vital imaginario, dejando la información como diría Pablo Amargo “a una distancia muy corta de la imagen”, porque trabajo para ellos, los que aún no beben de la palabra escrita. Los niños, me provocan una enorme empatía y complicidad. La prioridad de lo expresivo  es muy llamativa en ellos y así, si como apunta Arheim en su Arte y percepción visual, si  “…una manta tirada sobre una silla puede parecernos algo retorcido, triste o cansado…”  inmediatamente yo me sumo imaginando a la manta, inquieta e incómoda en esa silla, revolviéndose y volviéndose a acomodar tras un largo bostezo…y es,  con  ese añadido imaginario con el que trabajo. Dibujo entonces, mantas imaginarias que se acomodan en sillas, libros que se duermen, árboles que hablan o elefantes que vuelan sobre margaritas, porque creo que así es como se transmiten los mensajes a los niños, quienes poseen un cerebro emocional y afectivo que va muy por delante de su  maduración cognitiva, racional y crítica como nos recuerda, el neurólogo Francisco Mora.

Ilustrar es decir sin hablar. Pero, sobre todo,  para mí ilustrar, es un modo de vida que eliges o “te elige”, eso no lo se muy bien. Lo que sí sé es que forma parte de mí, tan necesario como el comer o el respirar y que es lo que quisiera seguir haciendo hasta el día que me muera. Amo el dibujo, quiero a mi profesión.mltdibu_2-apimentrevistas

3. ¿Podrías comentarnos qué consideras que caracteriza a un buen ilustrador?
Todos sabemos que las buenas historias se construyen desde los silencios; aquello que escribe Jonh Berger en su Otra manera de contar “Uno puede tumbarse en la tierra y mirar un casi infinito número de estrellas; pero para poder contar una historia sobre ellas, es preciso verlas como constelaciones, deben darse por supuestas esas pequeñas líneas invisibles que pueden unirlas.”(…) “Las historias caminan, como los animales y las personas, (…) Cada paso es una zancada sobre algo no dicho”. Contar algo, es por tanto, saber encontrar esas conexiones silenciosas acordadas en común, para mí, el buen ilustrador, no es otro que aquel que es capaz de contar a través de sus imágenes, esas magníficas, ocultas y silenciosas historias; al igual que buen libro ilustrado es aquel que abres una y otra vez. Una y otra vez lo miras, y siempre quisieras seguir leyendo, porque tú estás encontrando una historia escondida en él.

Otra cosa son mis preferencias; ya he dicho que  soy de las personas que gozan con lo vital y lo imaginario: de los de Obélix (Uderzo), de los de Mafalda (Quino), de los de Calvin y Hobbes (Bill Watterson), y también Edward Gorey, J.J Grandville, Sendak, Tenniel,  de Winsor McCay…etc.  Disfruto con la imaginación de muchos de  ellos, con Quentin Blake, Anthony Brown, Gabán, Gusti, Janosh, Kitamura, Arnold Lobel, Miyazaki, Pablo Núñez, Hellen Oxembury, Pescetti, Tony Ross, Toriyama, Carmen Solé Vendrell,  Urberuaga, Villamuza, Ulises Wensell, Lisbeth Zwerger…, son tantos y tan grandes para mí que me faltaría  papel para recordarlos. Doy las gracias, también a los olvidados, porque son muchas las historias que sus dibujos me han brindado.

4. ¿Crees que es mejor tener un estilo definido o ser versátil?
Hay quien le gustaría ser el hombre orquesta. Pero la implicación emocional y el filtro personal del ilustrador, hacen que suceda algo así, como lo que me pareció leer en una conversación entre Jacobo Pérez Enciso (un diseñador que ilustra) y Ángel de Pedro (un ilustrador que diseña): “El ilustrador ilustra hasta cuando diseña y un diseñador diseña hasta cuando ilustra”. No se trata de un trabalenguas, ni es un juego de palabras. Esta frase juguetona da en el clavo: los ilustradores somos identificables a través de nuestros dibujos y eso parece, una cuestión personal. Nuestro trabajo, como el de tantos otros; es inseparable del momento en el que vivimos. Dibujamos así, porque pertenecemos a nuestra época, trabajamos con las herramientas que lo hacen posible y estamos empapados de cuanto nos rodea. Somos producto de nuestro tiempo. Más que el “estilo” me ha preocupado el hacer las cosas lo mejor que he sabido y podido en cada libro, en cada proyecto, en cada momento de mi vida. No se responder esta pregunta de un modo general. No creo que sea ni mejor ni peor. Que cada cual haga cuanto pueda.

mltdibu_3-apimentrevistas5. ¿Estás atenta a las tendencias? ¿Crees que es importante hacerlo?
De estudiante me recorría todas las galerías de Madrid, cada quince días, un mes…. estaba al tanto de ferias, exposiciones, publicaciones. Acudía a librerías de viejo que había por detrás de las Cortes, paseaba los domingos por la cuesta de Moyano entre el sol de las borriquetas, revolvía en los sótanos de la casa del libro de la Gran Vía.  Aún hoy paso muchas horas en librerías y sobre todo en bibliotecas en las que puedo olisquear y manosear cuanto me interesa. Antes necesitaba verlo todo, lo anterior,  lo hecho y lo por hacer. Ahora ya no.

Es importante hacer cuanto creas necesario para ti, para formarte, para crecer. Es importante también, saber tomar distancia, porque si no puede llegar a agobiar ver tanto trabajo de gente grande, que merece la pena, y entonces te sientes demasiado pequeño. Lo más importante es encontrar tu lugar y eso no es fácil ni como ilustrador ni como persona. Pero hay que intentarlo.

mltdibu_4-apimentrevistas6. En este mismo momento ¿tienes algo entre manos?
Por supuesto, pero no se debe hablar de los proyectos. Es, aparte de una muy correcta política empresarial,  un deber de los ilustradores el ser discretos.

7. Después de tu amplia carrera como ilustradora ¿Dedicas tiempo a moverte y promocionarte?
Los ilustradores trabajamos 24 sobre 24 horas, en solitario, acompañados de la radio, la música y en el mejor de los casos, con una alfombra peluda a la que sacar a patrullar y así poder de paso estirar nuestras piernas. Cuando vivía en Madrid, me recorrí zonas de la península y cuando vine para  Asturias, viajé por toda la región dando charlas en bibliotecas, centros municipales y  muchos colegios de esos en los que a los maestros les apasiona el mundo del libro y han sentido curiosidad por este oficio nuestro. Les doy las gracias a todos ellos por haberme invitado y,  estaré allí en donde haya alguien a quien les interesen los libros y quien quiera conocer más acerca de nuestro trabajo. Esa es la promoción que llevo encima.  Para lo demás, no tengo tiempo.  Ni siquiera tengo página Web; la verdad, tengo que hacerla, pero nunca encuentro el momento. No estoy en las redes sociales, porque entonces, me sentiría comprometida a responder e intervenir y me falta el tiempo necesario. De todos modos, tenemos una profesión bastante “invisible” a los ojos de los demás, porque necesitamos de nuestro tiempo para producir.

mltdibu_5-1-apimentrevistasDoy clase a diario a futuros dibujantes y dudo que muchos sepan quien soy más allá de las aulas. Algunas de las mayores satisfacciones que he tenido últimamente, ha sido  cuando alguno de ellos descubre que soy yo, la María Luisa Torcida de los cuentos con los que ellos siendo niños, han soñado mundos al irse a dormir.

Si continúo trabajando entiendo que es, porque hay gente que sigue disfrutando con mi trabajo.  A veces, con los comentarios de personas anónimas que me llegan al correo se me dibujan unas alitas con las que volar un poco.

8. Háblanos de algún proyecto que te haya motivado especialmente o haya supuesto un reto para ti.
Voy a hablar de  dos publicaciones que por razones distintas han supuesto un reto: Te quiero un montón (Bruño 2012 / Álbum ilustrado, texto de Juan Carlos Chandro) y Las divertidas aventuras de las letras (Bruño 2010 / Cuentos ilustrados, textos de Pilar López Ávila).

Te quiero un montón  (Álbum ilustrado / Bruño 2012). Es un libro completo, de esos redondos. Es el triunfo de la constancia. El título, se publicó por primera vez en el 2003, en una colección de reducidas dimensiones (15×15) Los Chiquicuentos. El pasado diciembre, me pidieron los originales para poder sacar una edición mayor (30 x 30), especial, para regalar el día de la madre… “Si  Bruño quiere sacar un libro para rememorar esa fecha, ese libro lo quiero hacer yo”- les dije. No quería que se reprodujesen  las ilustraciones anteriores, porque en su día las hube de modificar. Las que yo había propuesto inicialmente, fueron rechazadas hace nueve años porque la madre que aparecía tenía un aspecto andrógino; yo, en aquel entonces, había dibujado algo así como una mamá-luchador de sumo porque quería atribuirle el protagonismo a ambos progenitores y no sólo a “lo femenino”, hay niños a los que les falta esa figura por razones muy diferentes. Llegamos a un acuerdo intermedio: ni la mamá-sumo ni la mamá que había salido en ediciones anteriores; sería un nuevo libro, con una nueva mamá, y por supuesto con otra nueva historia que contar. En diciembre del 2011 y a contra-reloj, realicé la propuesta gráfica para todo el  libro: diseño del ejemplar,  guardas, composición de los interiores, ilustración,  tipos de letra; ¡hasta me permitieron introducir una dedicatoria! (no siempre nos dejan)  La sola idea de para quién iba a ir destinado  fue  para mí un honor y el motor más que suficiente para abordarlo. Bruño, por su parte,  ha realizado una cuidada impresión,  y el resultado, es el mejor libro que me han editado hasta el momento.

Hace más de cinco años, Isabel Carril, editora en Bruño, me habló de un proyecto sobre letras. Había que “personificarlas”, ponerles ojos y boca, piernas para correr y manitas para moverse; además en sus historias iban a convivir con otros personajes ya fueran animales,  seres imaginarios e incluso con humanos. Esa propuesta me daba mucha “grima”, me resultaba muy desagradable eso de que las letras tuvieran manos y pies y encima se mezclaran con seres humanos en sus cuentos. Les dije que probablemente yo no fuera la persona adecuada, que no me gustaba la idea, que (…) vamos… ¡qué no lo quería hacer! “Si alguien puede hacer todo eso y que funcione, esa eres tú”- insistió Isabel. Uno no sabe de lo que es capaz hasta que no lo intenta, al igual que muchas veces, son los demás quienes ven en ti posibilidades que tu jamás hubieras pensado.  Imaginé y dibujé esas malditas letras con ojos, boca, manos  y pies. Realicé los cuentos, más de 400 páginas en donde ellas conviven con personas, seres imaginarios y todo tipo de animales. Las divertidas aventuras de las letras / Bruño 2010, está siendo todo un éxito. Y sin cumplir los dos años ya va por la 4º edición de 10.000 ejemplares.

mltdibu_6-apimentrevistas9. ¿Y el peor proyecto que tuviste? y ¿cómo te enfrentaste a él?
El nunca aceptado.
Otra cosa bien distinta son las experiencias que como profesional de la ilustración haya tenido con el sector al que he dedicado mi trabajo; que me ha deparado innumerables alegrías, pero también amargas tristezas a lo largo de estos años. Pero eso, en definitiva, es estar vivo. De todo se aprende. Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde….

Cada vez que me proponen un proyecto, lo leo, lo juzgo, lo critico, lo valoro, y decido si hacerlo o no.
Cada proyecto aceptado es para mí como todos los deseos juntos. Me ilusiono. Lo vivo y lo disfruto.
Yo sólo soy una dibujante que no quiere dejar de serlo.

10. ¿Has tenido problemas a la hora de encadenar encargos para ganarte la vida?
¿Encadenar? No, ¡¡¡encadenada he estado yo al trabajo durante años!!! Tengo un amigo que  dice que somos “esclavos de lujo”. Y no está desencaminado; el nivel de calidad de los ilustradores españoles, está muy por encima de las condiciones económicas con las que  a veces trabajamos y los derechos de autor  que al día de hoy, no son muchas veces reconocidos ni respetados.
Antes de acabar la carrera, ya trabajaba (como freelance) para una empresa de tarjetas y papeles de regalo.  Realicé  en el año 85 mi primer libro “Un dragón en mi cartera” para la editorial Júcar. Desde entonces, no he parado de enlazar hasta el día de hoy un trabajo con otro, salvo el año en que preparé las oposiciones a profesora de dibujo, que ha sido el único en el que me plantee dejar de dibujar porque necesitaba ese tiempo para estudiar.

mltdibu_8-apimentrevistas11. En la situación actual que vivimos parece que la ilustración se ve afectada desde varios ángulos, las nuevas tecnologías, la crisis económica,… ¿Cómo crees que se plantea el futuro de los ilustradores?
Nunca como ahora hubo tantas posibilidades para la imagen, nunca como ahora, hubo tanta facilidad para la autopromoción; invariablemente parece que las cosas son más difíciles que en épocas pasadas y sin embargo es lo mismo: trabajar en el tiempo que te toca vivir. Los campos que han desarrollado las nuevas tecnologías no hacen sino ampliar el espectro tanto de las herramientas de trabajo como posibilidades en la realización y la calidad del mismo; abren  nuevas vías para la comunicación más directa ilustrador/cliente. A un clic están miles de empresas dispuestas a trabajar con buenos profesionales. Tener la posibilidad de acceder a un mundo desde el ordenador abre infinitas puertas a la profesión. Es deber de nosotros, los ilustradores, formarnos, aprender,  profesionalizarnos para poder trabajar en él. Nadie dice que sea fácil; lo que no es, es imposible. Hay que trabajar mucho para conseguir las cosas. Pero eso siempre ha sido así.

Es deber nuestro dignificar esta profesión si pretendemos vivir de ella.  Quizá suceda como en tantos países,  en los que un ilustrador compagina esta actividad con otro tipo de profesión. Esto da muchas alas para poder negociar. Pero rechazar, discutir o  exigir mejores condiciones, es algo que viene directamente avalado por tu forma de trabajar: a mayor calidad del trabajo/mejora de condiciones y si no lo entiende el cliente es que nada le importan  los niveles de calidad que le estás ofreciendo. Buscará otro al que pagarle menos. Eso no se podrá evitar. Pero si vamos, poco a poco, tomando conciencia de colectivo  y nos formamos cada día más y  mejor; serán  cada vez menos los “dibujantes de saldo” que  puedan encontrar.

12. Desde hace algunos años compaginas tu profesión de ilustradora con la formación de futuros ilustradores, ¿podrías compartir con los que estamos empezando algún consejo que consideres vital?
Trabajar, trabajar y trabajar. Aprovechar con rigor cuantas oportunidades van a surgir. Tratar de ennoblecer nuestra profesión demostrando que los ilustradores somos gente formada, culta, trabajadora; conocedores de nuestras obligaciones y a la vez celosos de nuestros derechos. Esto es una carrera de fondo; no se debería tener prisa porque es un viaje a ninguna parte. La meta somos nosotros mismos.

María Luisa, muchas gracias de nuevo por compartir tus experiencias y por dedicarnos tu tiempo.
No. Infinitas a los compañeros por esta iniciativa. También aprovecho para dar las gracias a  ilustradores, escritores, editores, maquetistas, maestros, bibliotecarios, libreros, periodistas…etc. Sin vosotros,  nuestros libros no hubieran sido posibles.

Sr. Aviz@r

2 Comments

  • Ana on sep 25, 2013 Responder

    Hola!
    Soy Ana de Barcelona. Me dedico a la Educación, soy maestra desde hace diez años. Hace dos años tuvimos a nuestra primera hija Joana… Me aficioné a ir por librerias en busca de cuentos infantiles… Y te encontré!!! Me enamoré perdidamente del cuento : te quiero un montón!! No te imaginas como mi hija con casi dos años li explica… Tapandose la nariz… Te quiedo muzo!!
    Me gustaria ponerme en contacto contigo, si es posible… Ya que tengo una historia en mente!
    Gracias de antemano por tus dibujos!

  • Rocío on may 27, 2013 Responder

    Que entrevista tan bonita. Gracias por llenar mi infancia con tus dibujos y de momento mi adolescencia. No sé si por nacer en Oviedo, o porque en mi familia los libros siempre han estado a la orden del día pero tus ilustraciones y los libros en los que has trabajado ocupan buena parte del espacio en las estanterías de mi casa. Espero poder enseñarles amis hijos todos esos cuentos y esos dibujos tan maravillosos algún día. Muchas gracias y un saludo!

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